El ruido, un dolor de cabeza para las empresas

El ruido es la sensación auditiva inarticulada que es percibida como molesta o desagradable para una persona. Como toda sensación, la misma es subjetiva, dado que para algunas personas un sonido puede ser molesto y para otros configurar un ruido.

“Actualmente en Uruguay está vigente el Decreto 320/012 que en su contenido nos recuerda los potenciales daños a la salud de las personas ante la exposición a niveles superiores de 80 dB(A) en el puesto de trabajo.”[1]

Si bien los ruidos forman parte de muchos ambientes, el ruido industrial suele ser más que una molestia auditiva: un dolor de cabeza para las empresas. ¿Por qué? Porque combatirlo es una tarea muy difícil en muchas situaciones.

A la hora de abordar esta problemática, clásicamente se destacan tres niveles en los que se puede actuar; el control en la fuente emisora, el medio por el que se transmite el sonido y finalmente la protección directa del trabajador expuesto al ruido.

De esta forma, la mejor prevención es aquella que impida la generación, transmisión y/o recepción del ruido. Como última medida se deberá recurrir a los Equipos de Protección Personal (EPP).

tabla de limites permisiblesAlgunas empresas se han visto en la obligación de actuar sobre los tres niveles para controlar la cantidad de dB producidos por sus máquinas y sin embargo no lo han podido lograr. En esas condiciones, los trabajadores no pueden estar expuestos por jornadas laborales de 8 hs. A modo de ejemplo, en Chile un trabajador que se encuentra expuesto a una presión sonora de 85 dB(A), el tiempo máximo de exposición por jornada es de 8hs y en la medida que aumentan los dB, las horas disminuyen significativamente. A 90 dB(A), el tiempo máximo de exposición corresponde a 4 hs y a 100 dB(A) solamente 1h.

Con estos ejemplos podemos ver que los daños auditivos son consecuencia del nivel de ruido así como del tiempo que el trabajador se encuentra expuesto. Existe una relación directamente proporcional entre los daños auditivos y estas dos variables. Debemos destacar un factor más que interviene en la fisiopatología de la pérdida auditiva y es la susceptibilidad individual, esto es, la variabilidad de la respuesta biológica que sufre el organismo frente a la exposición de una misma noxa.

Los ambientes ruidosos generan daños a la salud de las personas. Instintivamente tendemos a pensar que estos daños afectan exclusivamente la audición, sin embargo, existen estudios que han demostrado que los trabajadores expuestos a ambientes laborales ruidosos sufren de cefaleas, irritación, cansancio físico, mareos, náuseas así como disminución en las defensas lo que los hace más proclives a enfermarse, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, disminución del rendimiento y aumento de errores y accidentes laborales.

Por otra parte y no menos importante, los daños auditivos que son consecuencia de la exposición al ruido industrial, se los conoce como sordera profesional. Ésta se caracteriza por ser irreversible, bilateral, progresiva e invalidante en sus etapas finales.

Por esta razón y tal como lo establece la legislación uruguaya, específicamente la Ordenanza N° 145/009 del M.S.P., aquellos trabajadores que se encuentren expuestos a niveles mayores de 80 dB(A) a pesar de contar con EPP, deberán ser controlados con audiometría tonal con una periodicidad anual.

A la luz de lo ya mencionado, destacamos las características de la sordera profesional, que es lenta, irreversible y que progresivamente va afectando la calidad de vida de los trabajadores así como incapacitándolos para realizar sus tareas. Es por esta razón que el equipo de SYSO debe asumir el compromiso en conjunto con la empresa en reducir los niveles de presión sonora y eventualmente la implementación de EPP en los trabajadores y asegurarse de que los usen constantemente así como de controlar y guiar a sus trabajadores a realizarse los controles anuales.

En Medilab contamos con un nuevo sistema para la realización de los Mapeos Sonométricos. A continuación detallamos como es el procedimiento para la elaboración de un Mapeo Sonométrico:

Una vez identificados los puntos a medir en un plano del lugar, se conecta el Sonómetro a una Tablet con el programa de lectura el cual nos permite tener una medida de intensidad sonora por segundo. De esta manera podemos obtener el máximo, mínimo y promedio de cada medición que se realiza. Obtenemos también un gráfico, que luego se incluye en el informe que se entrega a la empresa, para una mejor lectura y entendimiento de los resultados.

[1] Revista Preventis, Seguridad, Prevención e Higiene en el trabajo, Año 2/ N°4, Pag. 34.

Descargar Decreto 320/012

Descargar Ordenanza Nro 145/2009

FUENTE: Ignacio Moratorio, MEDILAB